Al menos siete explosiones y el sobrevuelo de aviones y helicópteros a baja altura se escucharon en Caracas alrededor de las 2:00 de la madrugada de este sábado (hora de Colombia), según reportes de agencias internacionales, medios locales y testimonios difundidos
El gobierno venezolano confirmó que se trató de un ataque de EE. UU. y declaró el estado de conmoción exterior en Venezuela. Sobre las 4:30 de la mañana, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en su cuenta de Truth Social que el país llevó a cabo un “ataque a gran escala” contra Venezuela y que el presidente Nicolás Maduro, junto con su esposa, fue capturado y sacado del país.
El presidente de Estados Unidos, Donadl Trump celebró este sábado el éxito de la operación militar que culminó con la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, CIlia Flores, según anunció a través de sus redes sociales. Axdemás, en una breve entrevista telefónica concedida a The New York Times, el mandatario elogió la planificación y el despliegue de fuerzas involucradas en la acción.
«Los Estados Unidos de América han llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, ha sido capturado y trasladado fuera del país», expresó en un mensaje publicado en la red social Truth Social.
Diciembre introdujo una nueva línea de justificación: el petróleo. Y, con ella, otra vuelta de tuerca en la presión contra el régimen: la interceptación de buques que exportasen el crudo venezolano, la principal fuente de ingresos de un país abrumado por las sanciones internacionales. El buque Skylar fue el primero capturado, en una operación a la que la Casa Blanca y el Pentágono quisieron dar la máxima publicidad. El 17 de diciembre, Trump ordenó el «bloqueo total de los petroleros sancionados» que entren y salgan de Venezuela.
Diciembre introdujo la verdadera línea de justificación: el petróleo, con la interceptación de buques que exportasen el crudo venezolano, la principal fuente de ingresos de un país abrumado por las sanciones internacionales. El buque Skylar fue el primero capturado, en una operación a la que la Casa Blanca y el Pentágono quisieron dar la máxima publicidad. El 17 de diciembre, Trump ordenó el “bloqueo total de los petroleros sanconados» que entren y salgan de Venezuela.
“El ilegítimo régimen de Maduro está utilizando el petróleo de estos yacimientos robados para financiarse, así como para el narcoterrorismo, la trata de personas, el asesinato y el secuestro”, indicaba entonces el anuncio presidencial.
“El ilegítimo régimen de Maduro está utilizando el petróleo de estos yacimientos robados para financiarse, así como para el narcoterrorismo, la trata de personas, el asesinato y el secuestro”, indicaba entonces el anuncio presidencial.
La captura de Maduro evoca la última intervención militar de Estados Unidos en América Latina, la invasión de Panamá para derrocar al entonces presidente Manuel Noriega en 1989. La operación estadounidense también recuerda el comienzo de la guerra en Irak en más de un sentido. Desde las imágenes de explosiones en Caracas, similares a las que en Bagdad dieron inicio a la operación militar aliada en 2003. La intención de un cambio de régimen es el mismo: el objetivo es el petróleo con el que los dos países atacados cuentan en abundancia.
El senador republicano Mike Lee señaló que el ataque se llevó a cabo para “proteger y defender a aquellos que ejecutaban la orden de detención”. Lee, que asegura haber hablado con el secretario de Estado Marco Rubio, sostiene que éste no prevé “más acciones en Venezuela ahora que Maduro se encuentra bajo custodia estadounidense”.
Trump empezó a mover sus ficha en agosto, con el envío inicial de una flotilla de media docena de buques de guerra, a la vez que doblaba a 50 millones de dólares la recompensa que ofrecía por la captura de Maduro, al que había declarado líder del supuesto Cartel de los Soles, una denominación que engloba a dirigentes grupos en el gobierno venezolano que se benefician presuntamente de contactos con el narcotráfico.
Su argumento entonces era que el líder chavista era un cabecilla de las redes que introducen droga en Estados Unidos, mientras indultaba al expresidente hondureno J.O. Hernández, condenado en EEUU a 25 años de prisión por el contrabando de 400 toneladas de cocaína.